
Por JuanPablo Cáceres
El primer escándalo por el uso de drogas en la alta competencia deportiva, explotó el año 1904 en el marco de la tercera olimpiada, cuando Thomas Hicks, atleta ingles, ganó la maratón después de recibir una inyección de estricnina (estimulante nervioso) en mitad de la carrera. Luego de que se hiciera público el uso de estas sustancias, la Federación Internacional de Atletas Amateurs presentó la primera prohibición oficial de “sustancias estimulantes” en 1928.Hoy, con la prohibición vivita y coleando, se ha masificado hasta lo inesperado el uso de drogas “deportivas” e incluso se siguen conociendo año tras año casos en los distintos encuentros y olimpiadas. ¿Quieres saber cuáles son y qué hacen los estimulantes más usados en el mundo del deporte? ¿No? Bueno, acá están igual.
Andrógenos (esteroides):
Actualmente, se considera que en Estados Unidos hay más de tres millones de usuarios de esteroides anabólicos androgénicos (AAS). Básicamente, lo que hacen estos derivados sintéticos de la testosterona, es que al complementarse con ejercicios o actividad física ejercen varias acciones anabólicas simultáneas y complementarias, logrando mayores resultados en menor tiempo. Los andrógenos, además, aumentan el deseo sexual. Pero afírmate: presenta efectos secundarios subjetivos tales como acne, ginecomastia, estrías y atrofia testicular.
Efedrina:
Luego de atravesar la pared intestinal, el hígado y llegar a la circulación sistémica es rápidamente extendido por el sistema circulatorio logrando su efecto entre 1 y 3 horas. Esta sustancia funciona de la misma manera que la adrenalina: vigoriza y repone. Algunos efectos secundarios pueden ser: arritmias, hipertensión arterial, taquicardia, nerviosismo e insomnio e incluso, si se te pasa la mano, la muerte por intoxicación.
Salbutamol:
El salbutamol es un adrenérgico más comúnmente encontrado como inhalador (a pesar de que no es la manera más eficiente para actividad deportiva). Mejora el ejercicio con un realce de la contribución total para la producción de energía de metabolismos aeróbicos y anaeróbicos.
Yohimbina:
Un alcaloide que se extrae de la corteza interna del árbol Yohimbe. Es más conocida como un potente afrodisíaco. Lo que hace la yohimbina es bloquear los receptores beta –que causan la degradación directa de las grasas-, incrementando la liberación de noradrenalina y promoviendo la lipólisis.
Clenbuterol:
Tras administrarlo oralmente, los efectos se alcanzan en dos o tres horas. El clenbuterol produce y activa enzimas que inducen la oxidación de las grasas, previniendo el depósito de grasa y haciendo que esta tenga una mejor respuesta a la hormona sensible a la lipasa. Se le atribuyen, además, efectos anabólicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Acá algunos repudios;