
Por Andrea M. Guerrero
Marihuaneros unidos, levantando sus pausadas voces y sus lánguidos puños, se manifestaron el jueves veinte de noviembre en el frontis de la Casa Central de la Universidad de Chile. Aseguran no ser tontos, como de alguna forma lo afirma la nueva campaña del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes, CONACE.
La campaña titulada “Vuelve a ser inteligente”, muestra en distintas situaciones a jóvenes que supuestamente fuman marihuana frecuentemente, en escenarios que son bastante cotidianos y simples, como por ejemplo hacer hielo. Se muestra a los jóvenes incapaces de llevar a cabo de realizar estas actividades, los muestran como estúpidos, como seres que han perdido el sentido común.
Obviamente una ofensa como ésta enojaría a cualquier persona, esté o no bajo los efectos de algún alucinógeno.
El problema de la campaña radica, en que no se ataca directamente a la marihuana, ni a sus efectos, sino que ataca de lleno a los consumidores de esta droga. Consumidores que están en pleno derecho de elegir utilizarla o no.
Las opiniones sobre la nueva campaña son variadas, pero no hay duda que la gran mayoría de las personas involucradas con el tema (trabajadores audiovisuales, sociólogos, consumidores, entre otros) piensan que no cumple su objetivo.
Por diversas razones. Una de ellas es el enfoque que le dieron a la campaña, que atacando al consumidor y no a la droga en sí, lograron que se formara una especie de trinchera marihuanera, y que los consumidores organizaran para protestar tomando una posición a la defensiva (como sucedió en la Casa Central de la Chile).
Otra razón que supone el fracaso de la nueva propaganda anti-droga, es el carácter cómico que le dieron a los diversos videos. No muestran el consumo como algo malo (que es la premisa que debería defender el CONACE), sino como algo simplemente chistoso. Extralimitando este punto, podríamos decir que “incita a fumar”, mostrando la “volá” como algo muy simpático que simplemente te impide hacer hielo rápidamente o abrocharse los zapatos con agilidad.

No hay duda que la campaña es muy suave. Como Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes deberían haber hecho algo mucho más directo, más fuerte. No haber perdido el tiempo atacando a los consumidores que por más campaña que hagan no dejarán de fumar. Deberían enfocarse en fomentar la prevención, respetando siempre a la persona que decide fumar.
CONACE venía haciendo bien su pega, enfocando sus campañas (televisivas y no) al fortalecimiento de la autoestima, del cariño y apoyo familiar, dirigido a potenciar los "factores protectores" para prevenir el consumo de drogas; y ahora nos sale con ataques personales gratuitos. Así no se hace.
La campaña titulada “Vuelve a ser inteligente”, muestra en distintas situaciones a jóvenes que supuestamente fuman marihuana frecuentemente, en escenarios que son bastante cotidianos y simples, como por ejemplo hacer hielo. Se muestra a los jóvenes incapaces de llevar a cabo de realizar estas actividades, los muestran como estúpidos, como seres que han perdido el sentido común.
Obviamente una ofensa como ésta enojaría a cualquier persona, esté o no bajo los efectos de algún alucinógeno.
El problema de la campaña radica, en que no se ataca directamente a la marihuana, ni a sus efectos, sino que ataca de lleno a los consumidores de esta droga. Consumidores que están en pleno derecho de elegir utilizarla o no.
Las opiniones sobre la nueva campaña son variadas, pero no hay duda que la gran mayoría de las personas involucradas con el tema (trabajadores audiovisuales, sociólogos, consumidores, entre otros) piensan que no cumple su objetivo.
Por diversas razones. Una de ellas es el enfoque que le dieron a la campaña, que atacando al consumidor y no a la droga en sí, lograron que se formara una especie de trinchera marihuanera, y que los consumidores organizaran para protestar tomando una posición a la defensiva (como sucedió en la Casa Central de la Chile).
Otra razón que supone el fracaso de la nueva propaganda anti-droga, es el carácter cómico que le dieron a los diversos videos. No muestran el consumo como algo malo (que es la premisa que debería defender el CONACE), sino como algo simplemente chistoso. Extralimitando este punto, podríamos decir que “incita a fumar”, mostrando la “volá” como algo muy simpático que simplemente te impide hacer hielo rápidamente o abrocharse los zapatos con agilidad.

No hay duda que la campaña es muy suave. Como Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes deberían haber hecho algo mucho más directo, más fuerte. No haber perdido el tiempo atacando a los consumidores que por más campaña que hagan no dejarán de fumar. Deberían enfocarse en fomentar la prevención, respetando siempre a la persona que decide fumar.
CONACE venía haciendo bien su pega, enfocando sus campañas (televisivas y no) al fortalecimiento de la autoestima, del cariño y apoyo familiar, dirigido a potenciar los "factores protectores" para prevenir el consumo de drogas; y ahora nos sale con ataques personales gratuitos. Así no se hace.
(No estaría de más, cabras y cabros, revisar el siguiente video. No traten de explicarse la voz)
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Acá algunos repudios;